Blog

Ser PAS y la búsqueda por el sentido del rasgo

En estos días de confinamiento (este artículo fue escrito en tiempos de Covid) doy muchas vueltas sobre cuál podría ser nuestra aportación, como personas que nacimos con el talento de la alta sensibilidad, para que el mundo se convierta en un lugar más humano y humanizado.

Recordé un pequeño párrafo de mi libro Personas Altamente Sensibles porque lo que escribí allí, en 2016, tiene que ver con lo que ronda ahora por mi cabeza. Lo que escribí allí, en 2016, conecta con lo que ahora ronda por mi cabeza.

Ese texto, titulado La búsqueda del sentido de las cosas, aparece al final del libro. Es, en cierto modo, un resumen de lo que me impulsa a trabajar por la comunidad PAS desde que, en 2004, empecé a divulgar el rasgo en España y celebrábamos los primeros encuentros en mi piso de Moratalaz, en Madrid.

Haría otras cosas con mi tiempo si no creyera que ser altamente sensible viene con una responsabilidad moral. Cada uno la buscará para sí mismo, pero espero que estas palabras puedan inspirarte.

 

Un anhelo profundo de conexión

Los altamente sensibles solemos ser personas profundas y reflexivas. La superficialidad no es lo nuestro. Lo que nos mueve es la conexión de alma a alma, la compenetración. Nos importan los valores.

Con todo esto, no es extraño que muchos busquemos sentirnos unidos a algo más grande que nosotros mismos: la chispa divina, lo cósmico, las fuerzas creadoras… Queremos sentir que formamos parte de un Todo Universal.

Hay muchos nombres para expresarlo. Yo utilizo la palabra espiritualidad para referirme a esa actitud interior, a ese anhelo que vive en el alma.

Sin ello, la vida pierde sentido. Si te reconoces en lo que acabas de leer, busca los rituales y prácticas que te ayuden a vivenciar esa conexión con el Amor Cósmico —al que yo llamo Cristo. Puedes practicar el asombro y la gratitud por todo lo que te rodea. Maravillarte ante una simple flor es, en realidad, experimentar algo mucho más grande que tú y que, al mismo tiempo, también forma parte de ti.

 

El sentido de ser PAS

Cuando me preguntan si tiene sentido ser altamente sensible, siempre pienso que la respuesta va por ahí.

Si somos capaces de captar tanta información, sobre todo la más sutil —a veces incluso lo no visible y lo no medible—, si somos intuitivos, empáticos, capaces de ayudar y de sostener valores… entonces sí: ser PAS tiene muchísimo sentido.

Vivimos en un mundo duro y con mucha crueldad. La maldad y la fuerza destructiva se disfrazan de formas cada vez más sutiles, intentando apoderarse de la consciencia humana. Nos envenenan el pensamiento con mensajes que siembran miedo, pero también con distracciones sin trascendencia: deportes de masas, la obsesión por un físico joven y atractivo, la posesión de más y más cosas.

Las jornadas laborales interminables nos roban la energía que podríamos dedicar a nuestras relaciones, a aprender, a crear, a sembrar consciencia. Se dice que la esclavitud ya no existe, pero muchos vivimos atrapados en dinámicas que se le parecen demasiado.

El descubrimiento del rasgo es reciente. Apenas hace veinte años que Elaine Aron lo definió. En España, justo ahora la sociedad empieza a tomar consciencia de su existencia. Cada vez hay más gente que despierta, que se interesa por los derechos humanos, por los animales, por la defensa del medio ambiente. Y esto tampoco me parece una casualidad.

 

Un talento y una responsabilidad

Sí, ser altamente sensible tiene todo el sentido del mundo. Y sí, es un talento.

Las características positivas de nuestro rasgo pueden contribuir a generar una mayor consciencia en el mundo. Para mí, esto no solo es un regalo: es una responsabilidad.

En su libro El don de la sensibilidad, Elaine Aron explica la metáfora del rey que necesita tanto a sus soldados como a sus consejeros. Ambos son igual de importantes y se complementan. No somos mejores que los no-PAS. Ellos no pueden sobrevivir sin nosotros, ni nosotros sin ellos. También en el reino animal se observan comportamientos PAS y no-PAS: ambos grupos son necesarios para la continuidad de la especie.

En el ámbito social, creo que nuestra tarea es velar por los valores que hacen posible la dignidad humana.

 

Sembrar consciencia desde lo cotidiano

Sé que no siempre es fácil superar los miedos y salir de la zona de confort. Pero entrar en acción no tiene por qué ser tan complicado.

Podemos empezar con pequeñas iniciativas:

  • consumir productos locales o de comercio justo,
  • elegir productos ecológicos,
  • cultivar un huerto,
  • optar por un banco ético que no invierta en armas ni en fármacos nocivos,
  • reciclar y reducir el consumo,
  • aplastar los envases para optimizar recursos,
  • usar transporte público o bicicleta en lugar de coche,
  • ser amable, respetuoso y sonreír,
  • echar una mano dónde sea necesario.

Cada granito de arena cuenta. Hacer lo que se pueda siempre es mejor que esperar a que el sistema lo arregle todo.

Quien actúa para que el mundo sea un lugar mejor no se siente víctima. Despierta, se responsabiliza y reconoce que la alta sensibilidad no es un inconveniente, sino un instrumento para sembrar consciencia y transformar realidades.

 

El camino interior

Tal vez te asuste leer esto. Lo entiendo. Puede que aún no te sientas preparado. Pero siempre puedes empezar aprendiendo sobre el rasgo, conociéndote mejor y trabajando los aspectos de tu personalidad que necesitan sanar.

Llegar a conocerse a uno mismo y corregir aquello que nos impide crecer es necesario. Sé que es un trabajo duro y que nunca acaba. Sé que requiere voluntad y paciencia. Pero hay que hacerlo.

No somos un capricho de la naturaleza. El conocimiento de nuestro rasgo avanza en paralelo a la necesidad de defender grandes valores. Yo me siento llamada a esa tarea. ¿Y tú?

Para seguir profundizando en el rasgo

Si quieres saber más sobre el rasgo y sus características –las que realmente son inherentes a nuestra forma de ser–, así como sobre cómo encauzar las posibles dificultades, te recomiendo mi libro Personas Altamente Sensibles, un longseller (ya en su 11.ª edición), publicado por La Esfera de los Libros y prologado con la recomendación de la propia Dra. Elaine Aron.

 

Artículos relacionados:

 

Photo by Karina Zegers De Beijl on Unsplash

9 Comments

Leave a Comment

  1. Berta
    Reply

    Buenas Tardes:
    Supe que era persona altamente sensible hace unos 4 años y desde ese momento mi vida es mucho más fácil, tras la lectura de sus libros y estoy aprendiendo a conocerme, respetar mis límites y a valorare más, me gustaría saber si me pueden recomendar algún curso de formación, postgrado etc, sobre coaching para personas altamente sensibles y así seguir en mi camino de crecimiento personal; muchas Gracias.

  2. Alex
    Reply

    Hola, estoy aqui porque necesito consejos sobre como hablar con una persona sensible, es una persona importante para mi y quiero poder ayudar siempre, a veces soy muy directa, eso la lastima por lo consiguente se vuelve insegura y ansiosa. Yo en lugar de ayudar siento que solo perjudico, si pudiera leer o informarme mas me ayudaria bastante. Gracias

    1. Karina Zegers de Beijl
      Reply

      Hola Alex,
      Gracias por tu mensaje. Para los dos os recomiendo la CNV, la comunicación no violenta. Lo encontrarás en artículos de este blog (ponlo en el buscador) o directamente yendo a google o similar, poniendo Marshall Rosenberg y/o comunicación no violenta. Ten en cuenta que la otra persona tendrá que hacer de su parte, ya que la mayoría de las PAS suelen tener que aprender mucho sobre como comunicar… Un abrazo.

  3. Pingback: Por qué hay sitio para ti si eres una persona altamente sensible. ⋆ Concha Tejada creación de contenido para coaches

  4. Marta
    Reply

    Cuento del colibrí y el incendio.

  5. Marta
    Reply

    Muchas gracias, Karina, tus palabras reconfortan y animan. Al leerlas me viene a la mente un cuento indígena que recomiendo. Se trata del «cuento del colibrí» que, siendo tan menudo, hace su parte. Un saludo afectuoso.

    1. Karina Zegers de Beijl
      Reply

      Gracias, Marta. Un abrazo.

  6. Lidón
    Reply

    Hola, soy Lidón y hace unos cinco años que a través de un reportaje de la televisión supe del rasgo PAS y sentí que hablaban de cosas que a mí me pasaban…Me sentí totalmente identificada….he leído el libro de la doctora Elaine y el suyo y siento que me han ayudado muchísimo a entenderme y a entender en general….mi pregunta viene porque hace dos días vi una conferencia de un neuropsicólogo y decía que en la infancia las personas que hemos sufrido bastante solemos ser vulnerables y eso hace que nos afecten más las situaciones que vivimos y lo que sentimos….definía rasgos que también se refieren a las personas altamente sensibles….y por eso esta pregunta….Creo que es a lo que se refiere la doctora Elaine Aron en el libro de la alta sensibilidad «….de no confundir el neuroticismo con la alta sensibilidad…» podría por favor explicar la diferencia…o como verlo en nosotros. Muchas gracias por todos sus artículos y todo lo que aporta a la alta sensibilidad.

    1. Karina Zegers de Beijl
      Reply

      Hola, buenos días!
      Es una buena pregunta. La investigación de Michael Pluess ha hecho visible que, mientras que todos los niños llevan secuelas de una infancia mala, dolorosa hasta traumática, pero que los niños que tienen el rasgo de la alta sensibilidad, sufren más y más adelante tienden a sufrir mucho más de ansiedad y de depresiones. La buena noticia es que estos pequeños PAS también resultan ser más resilientes y que responden mucho mejor a la terapia, incluso se pueden auto-ayudar con libros de autoayuda. Pluess llama esto susceptibilidad diferencial. Puedes encontrar su trabajo en google scolar, pero tambien en la web de la dra Elaine Aron, hsperon.com, bajo la pestaña de ‘research’. Un abrazo.

Leave a Reply

Your email address will not be published.