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Regalo de Reyes, esbozo

«Mi mujer es PAS» –cuenta Fede–. «Le encanta la cocina y pasa horas creando manjares sorprendentes y generalmente deliciosos, así que decidí comprarle un libro de cocina con recetas interesantes, convencido de que le encantaría…

Veo sus ojos brillantes de emoción cuando empieza a abrir su regalo. Quita el papel, mira el libro, su sonrisa desaparece, su labio inferior empieza a temblar y rompe a llorar. No entiendo nada.

—¿Qué te pasa? ¿No te gusta el libro? —pregunto, un poco asustado.

—¿Me tiene que gustar ese libro? —solloza—. ¡Podías haberme dicho que no te gusta cómo cocino!

 

Cuando el regalo se convierte en crítica

Ser PAS significa vivir con una intensidad especial, también en lo que se refiere a los gestos y a los detalles. Lo que para una persona puede ser un regalo inocente, para una PAS puede convertirse en una “lectura entre líneas”, en un mensaje implícito que quizá no existe.

Este ejemplo muestra cómo la interpretación subjetiva puede llegar a transformar un detalle de cariño en una sensación de crítica o rechazo. Y no es que la persona PAS quiera verlo así, sino que su sensibilidad e inseguridad a veces se combinan, activando esa susceptibilidad que tanto conocemos.

 

¿Qué hacer en esos momentos?

  • Pon en pausa la reacción inmediata. Antes de interpretar, respira y pregúntate: “¿Estoy segura/o de que eso es lo que quiso decir?”.
  • Busca la intención. Casi siempre, detrás de un regalo está el amor, no la crítica. Intenta conectar con la intención positiva de la otra persona.
  • Expresa lo que sientes sin acusar. En lugar de decir: “Me estás diciendo que no cocino bien”, prueba con: “Me siento insegura porque temo que no valores mi cocina”. Eso abre un espacio de comprensión.
  • Recuerda tu valor. Un regalo no define tu talento, ni tu manera de ser. Tu esencia no depende de un objeto, sino de lo que eres y compartes cada día.

 

Ejercicio para reinterpretar con amor

Piensa en un regalo que hayas recibido y que en su momento te generó dudas, malestar o susceptibilidad. Escríbelo en un papel.

  1. Anota primero tu interpretación inicial: “Me lo dio porque cree que no sé cocinar”.
  2. Después, escribe al lado una nueva interpretación posible: “Me lo dio porque pensó que me haría ilusión, porque me ve apasionada con la cocina y quiso apoyarme”.
  3. Respira profundo y observa cómo cambia tu emoción al pasar de una mirada de crítica a una mirada de amor.

Haz este ejercicio cada vez que tu susceptibilidad se active. Con el tiempo, verás que aprendes a releer los gestos de los demás desde la confianza y no desde la inseguridad.

 

Un regalo es, en esencia, un puente. A veces el papel de envolver es más fuerte que el objeto en sí. Lo importante no es tanto lo que recibes, sino el amor que se esconde detrás. Y ese, créeme, casi siempre está ahí.

 

Si quieres saber más sobre el rasgo y sus características –las que realmente son inherentes a nuestra forma de ser–, así como sobre cómo encauzar las posibles dificultades, te recomiendo mi libro Personas Altamente Sensibles, un longseller (ya en su 11.ª edición), publicado por La Esfera de los Libros y prologado con la recomendación de la propia Dra. Elaine Aron.

 

Cada recuerdo guarda una enseñanza.
En mi nuevo libro, Tu historia de vida, te acompaño a mirar tu pasado con ternura, a ordenar tus emociones y a encontrar el hilo invisible que une tus experiencias con tu crecimiento.
Nada en tu camino fue casualidad: todo te trajo hasta aquí.

 

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