Blog

PAS y conflictos: cómo nacen los malentendidos

“Considerando que la representación que hacemos de la realidad es personal, la realidad y las percepciones de ella no son lo mismo.”

 

¿Qué es realmente un conflicto?

Para empezar, creo que es importante tener claro qué es un conflicto. Lo digo con una sonrisa, porque ya se puede entrar en conflicto con alguien simplemente por tener cada uno una idea distinta sobre el propio concepto de conflicto.

Por ejemplo: hace un día agradable de primavera y la temperatura es de 15 grados. A y B hablan sobre el tiempo. A considera que hace calor, mientras que B insiste en que hace frío. No piensan igual, ya que su percepción es distinta. A se siente mal y es probable que, por el hecho de que B no piense lo mismo que él, crea que tienen un conflicto.

B, en cambio, levanta los hombros y simplemente concluye que no están de acuerdo.

El ejemplo es sencillo, quizá un poco exagerado, pero nos ayuda a ver la importancia de verificar el significado que damos a los conceptos. En este caso, los conceptos de “conflicto”, “calor” y “frío”.

Podemos decir de manera simple que hablamos de un conflicto cuando dos personas o más persiguen objetivos, o tienen valores, que no son compatibles.

Volviendo al caso de A y B, está claro que no tienen un conflicto, ya que solamente hablaban del tiempo y no de valores ni de objetivos. Meramente tenían una diferencia de opinión.

 

De una diferencia de opinión a un conflicto

Lo que sí queda claro es que existen distintos grados de conflicto: desde una simple molestia o malentendido hasta llegar a una guerra abierta.

Además, los conflictos suelen comenzar con una emoción desbordada. Y aquí entramos de lleno en el terreno de la alta sensibilidad.

Si A llega a pensar que tiene un problema con B solo porque no piensan igual, es probable que A sea una persona altamente sensible. ¿Por qué? Porque las personas altamente sensibles tenemos una tendencia a tomarnos las cosas de forma muy personal.

Podemos llegar a pensar que el otro nos quiere llevar la contraria, que nos falta al respeto, que no nos toma en serio o que no nos escucha. Y esa interpretación puede activar pensamientos como:

“Siempre me contradice”, “Nunca me escucha”, “Piensa que soy tonto”, “No me quiere”.

Son pensamientos que suelen ser fruto de una autoestima baja y que casi siempre van acompañados de una emoción intensa, que nubla la visión de lo que realmente está pasando.

 

Lo que ocurre en realidad

Si paramos un momento para mirar con calma, veremos que A tiene calor y B no. Ni más, ni menos.

A tiene una percepción de la temperatura distinta a la de B. B no ha dicho nada sobre la personalidad o el carácter de A. Pero A se siente mal, se siente atacado y, desde ese lugar de baja autoestima, interpreta la situación como algo personal.

Y así, una simple diferencia de percepción puede acabar en… un conflicto. Una “tontería” que, sin darnos cuenta, puede crecer hasta convertirse en algo mucho más serio.

 

Cómo puede actuar un PAS ante un posible conflicto

En situaciones similares, conviene detenerse y hacerse dos preguntas muy sencillas pero poderosas:

  1. ¿Qué es exactamente lo que se ha dicho o lo que ha pasado?
  2. ¿Qué parte he añadido yo con mi pensamiento o mi emoción?

A partir de ahí puedes seguir con preguntas más concretas, como:

  • ¿Me ha dicho B que soy tonto?
  • ¿O he deducido que me considera tonto por el tono de su voz?
  • ¿Ha sido una interpretación mía?

Solo con practicar este pequeño ejercicio de discernimiento entre hecho y pensamiento, entre realidad y emoción, la carga del conflicto empieza a disminuir.

 

Conflicto, sensibilidad y percepción

El tema de los conflictos es muy amplio, y lo mismo se puede decir del tema de la alta sensibilidad.

En este artículo he querido mostrarte un mini-aspecto de cómo puede surgir un malentendido en una mente sensible: una situación neutra puede ser interpretada como conflicto, simplemente porque se vive desde la emoción y no desde la observación.

Una posible causa de los conflictos, entonces, es la incorrecta interpretación de las situaciones. Tan sencillo, y a la vez tan humano.

 

Ejercicio de observación

Durante los próximos días, te invito a practicar algo muy simple: vigila tus pensamientos cuando notes que te sientes molesto, herido o malinterpretado.

Pregúntate con honestidad:

  • ¿Qué ha pasado realmente?
  • ¿Qué parte pertenece a mi interpretación personal?
  • ¿Estoy reaccionando a lo que el otro ha dicho o a lo que creo que ha querido decir?

Verás que, poco a poco, esta práctica te ayudará a rebajar la intensidad emocional y a prevenir conflictos innecesarios.

 

Cierre

Comprender que la realidad no es única, sino que cada persona la interpreta según su historia, es uno de los aprendizajes más profundos para una persona altamente sensible.
Cuanto más sepamos distinguir entre lo que sucede fuera y lo que se mueve dentro, más libertad tendremos para elegir cómo responder. Y, al final, eso es lo que construye la verdadera paz interior.

 

Artículos relacionados:

 

Si quieres saber más sobre el rasgo y sus características –las que realmente son inherentes a nuestra forma de ser–, así como sobre cómo encauzar las posibles dificultades, te recomiendo mi libro Personas Altamente Sensibles, un longseller (ya en su 11.ª edición), publicado por La Esfera de los Libros y prologado con la recomendación de la propia Dra. Elaine Aron.

Otra cosita: Acabo de reactivar mi canal de YouTube; estaba un poquito olvidado. He añadido varios vídeos nuevos. Si te gustan, por favor, pon un like y suscríbete.

2 Comments

Leave a Comment

  1. Karina Zegers de Beijl
    Reply

    Gracias por tu reacción.
    Efectivamente, se trata de detectar los pensamientos que no vienen a cuenta. Realmente son las vocecitas en tu cabeza. Esto te ayudará a colocar y a calmar la emoción, ya que te darás cuenta que el comentario no viene de la otra persona, pero que proviene de tu propio baúl de recuerdos, condicionamientos y formas de pensar…
    Un beso.

  2. NOELIA
    Reply

    Entonces, sería bueno en primer lugar aprender a "detectar" los pensamientos, frenarlos en caso de que no sean los adecuados, y así poder controlar las emociones. ¿Sería esta una buena forma de actuar?
    Karina, todos los días leo tu cita del día, y eso me da energía positiva para afrontar todo lo que me venga.
    Gracias.

Leave a Reply

Your email address will not be published.