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Alta sensibilidad: cómo liberar la culpa y la vergüenza

“¡Qué importante es poder compartir tus experiencias de PAS sin miedo a ser juzgado! Y, ¡qué gratificante es descubrir que otras personas pasan por las mismas experiencias…! Cuánto podemos aprender los unos de los otros.”

El otro día, tomando un café con un grupito de PAS, pasó lo siguiente…

 

La culpa en los pequeños sueños

Conchi, hablando de lo que le haría ilusión, sacó el tema de la culpabilidad:

“Quiero empezar este pequeño negocio, es mi sueño, pero esto significa que voy a tener menos tiempo para mi hijo y para mi marido. Esto hace que me sienta culpable y este sentimiento es tan fuerte que no sé si seré capaz de seguir adelante con la realización de mi sueño”.

Muchos asentaron la cabeza. Otro de los asistentes añadió:

“Sé que necesito tiempo para mí, para estar sola con mis pensamientos, meditando. Tocan a la puerta y sé que es mi vecina que me quiere dejar a sus hijos porque necesita ir a comprar. Nunca avisa ni me pregunta si tengo tiempo, y no sé cómo decirle que no quiero hacerme cargo de sus críos. Hago como si no estuviera y me siento culpable”.

 

¿Egoísmo o cuidado personal?

En ambos casos, la culpabilidad tiene que ver con pensar en uno mismo. Creemos ser egoístas en el sentido de que otra persona sufre como consecuencia de que hemos sido “terriblemente egoístas”.

En lugar de estar siempre dispuestos a ayudar y servir, ponemos nuestro propio interés por delante y en seguida nos sentimos culpables y avergonzados.

Pero, ¿es esto un delito?
¿Realmente eres mala persona por darte cuenta de que también tienes tus propias necesidades?
¿Has hecho daño a alguien?
¿Verdaderamente eres tú la única persona capaz de satisfacer las necesidades de los demás?

 

Culpabilidad y vergüenza: dos emociones sociales

Existe una estrecha relación entre la culpabilidad y la vergüenza. El egoísmo está mal visto. Si de niño te han castigado “por ser egoísta”, es probable que como adulto sigas escuchando la vocecita que susurra: “¡No seas egoísta!”.

Y si haces algo que, según tus ideas, se percibe como “egoísta”, enseguida te sientes culpable y avergonzado.

 

El valor de ayudar (y sus límites)

Ayudar a otras personas está bien. Está muy bien. Incluso lo veo como algo natural y positivo. Pero habrá que revalorar la escala de valores que llevamos dentro.

Para un PAS es sumamente importante no pasarse en prestar ayuda a los demás. No puedes dar más de ti de lo que eres capaz de regenerar. Si das sin parar y no recargas tus pilas —algo vital para una persona altamente sensible— no ayudas a nadie.

Conviene investigar hasta dónde llegan tus fuerzas. Si ayudas hasta tu límite y tienes claro que ya no puedes más, podrás soltar la culpabilidad.

Y si haces algo para ti mismo, para sentirte mejor, más fuerte y valorado, sin dañar a nadie, también puedes estar tranquilo. Es más: al cuidarte, generas energía extra para ayudar mejor a los demás.

 

La mirada de los otros

La culpabilidad y la vergüenza son emociones sociales. Se necesitan otras personas —reales o imaginadas— para que aparezcan.

Como PAS, generalmente no nos gusta llamar la atención ni “meter la pata”. La consecuencia es que muchas veces buscamos adaptarnos: queremos ser perfectos, evitar errores y dar mucho más de lo que realmente podemos. Todo esto para no sentirnos culpables ni avergonzados, aunque suponga perder espontaneidad y alegría.

 

Preguntas para reflexionar

Te invito a pensar en esa culpabilidad que surge cuando dejas de hacer algo que “podías haber hecho” o cuando actúas de una manera que tu saboteador interior etiqueta como “egoísta”.

  • ¿Qué parte de lo que sientes es culpa y qué parte es vergüenza por sentirte “mala persona”?
  • ¿Quién te habla cuando escuchas esa voz que te critica? ¿Es tu padre, tu madre, algún profesor, otra figura adulta de tu infancia?
  • ¿Te castigaron alguna vez por ser “egoísta”?

Investiga el juicio que implica esa voz y pregúntate si lo que te decían de niño sigue teniendo valor en tu vida adulta.

 

La autoridad interior

Como niño necesitabas un adulto que te ayudara a discernir entre lo correcto y lo incorrecto. Como adulto, sin embargo, dispones de tu propia autoridad interior para determinar tu escala de valores según las circunstancias de tu camino.

 

Temas para pensar

  • ¿Tienes claro qué cosas te daban y te siguen dando vergüenza? (Ser muy sensible, tímido o inseguro, tener un acento distinto, sacar malas notas, no confiar en ti mismo, vestir diferente, haber cometido algún error, tener una adicción, desmayarte en público…).
  • Sabiendo que eres PAS, ¿serías capaz de elaborar una escala de valores personalizada y adaptada a tu sensibilidad?
  • ¿Cuáles son tus necesidades actuales? ¿Dónde están tus límites?

 

¿Cómo dejar de sentirte culpable?

  • Determina el comportamiento y la culpa asociada. Ejemplo: quiero abrir mi tienda, pero me siento culpable por tener menos tiempo para la familia. Pregúntate: ¿qué puedo hacer para sentirme menos culpable?
  • Busca el diálogo. Habla con tu familia y expresa tus ideas, deseos y preocupaciones.
  • Pide perdón si es necesario. Si has hecho daño real y te arrepientes, reúne valor y pide disculpas. Incluso puedes preguntar si hay alguna forma de reparar el daño.

 

Y si quieres leer más sobre la fuerza de los saboteadores, te recomiendo los siguientes artículos:

Si quieres saber más sobre el rasgo y sus características –las que realmente son inherentes a nuestra forma de ser–, así como sobre cómo encauzar las posibles dificultades, te recomiendo mi libro Personas Altamente Sensibles, un longseller (ya en su 11.ª edición), publicado por La Esfera de los Libros y prologado con la recomendación de la propia Dra. Elaine Aron.

Otra cosita: Acabo de reactivar mi canal de YouTube; estaba un poquito olvidado. He añadido varios vídeos nuevos. Si te gustan, por favor, pon un like y suscríbete.

3 Comments

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  1. Anónimo
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    Toda mi vida he tratado de pasar desapercibida y dar todo lo que puedo por las personas en mi vida, más aun si son mi familia… pero tras 27 años, me doy cuenta, más ahora que sé que soy PAS, que las personas ya dan por hecho que me comportare como siempre, y daré todo (como siempre), al mismo tiempo, me piden que me preocupe por mi y alcance objetivos en mi vida, pero cuando intento dejar de dar tanto a otros y concentrarme en darmelo a mi, ellos se molestan y me tachan de insensible y una mala persona. ¿como lidiamos las PAS con estas situaciones?, mi mente me dice, lo que he leído muchas veces, y es que debo de ignorar a los otros y ser un poco egoísta y pensar en mi, al final esas personas no estarán siempre a mi lado y para cuando ellos no esten, donde quedare yo… lo entiendo, pero algo muy dentro de mi, me detiene cada vez que intento hacerlo y si a eso le aunamos las palabras "hirientes" de las personas que, se supone, mas me aman no sé como salir de esta situación sin dañar a alguna de las partes. ¿algun consejo?

  2. Anónimo
    Reply

    Me habia estado sintiendo culpable por haber dejado a un novio al que le tenia mucho carinio, sentia que era la unica persona en el mundo que podria amarle. es cierto, no soy la unica persona y probablemente, es mas sano no estar con una persona solo por agradecimiento o carinio. muchas gracias.

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