Blog

La Alta Sensibilidad y los Saboteadores

¿Qué son los saboteadores?

Llamo saboteadores o gremlins a esos pensamientos desagradables de tipo «no puedes», «no vales», «nadie te quiere» o «eso es un desastre».

Estos pensamientos, fruto directo del potente saboteador llamado el Crítico Interior, nos van amargando la vida y nos hacen ver problemas donde en realidad no los hay.

Sin embargo, hay muchos más pensamientos limitantes, “productos” de distintos saboteadores que hacen lo posible por quitarte las riendas de tu vida. Y lo hacen, en general, sin que te des cuenta de que son ellos quienes mandan, y no tú mismo. Vaya, son muy listos.

 

El Perfeccionista

Si intentas ver esos pensamientos por categorías, te será más fácil reconocerlos.

Por ejemplo, piensa en el Perfeccionista. Muchos conocemos esa vocecita interior que aparece cuando notamos algo que no es “perfecto”: el cuadro torcido, la mesa mal puesta, un pelo suelto en el jersey de alguien…

El Perfeccionista dentro de ti no lo soporta, y la consecuencia es que te pones muy nervioso si no puedes corregirlo enseguida.

Algunos PAS tienen este saboteador tan desarrollado que se convierte en un verdadero problema. Se agotan intentando perfeccionarlo todo, algo imposible de alcanzar. Se obsesionan con lo inalcanzable, y mientras tanto el saboteador-Perfeccionista no deja de darles tregua.

En pequeñas dosis, esta voz puede ser útil, porque te ayuda a mejorar y a cuidar los detalles. Pero cuando se apodera de ti, lo que te exige no es perfección, sino esclavitud.

 

Otros saboteadores frecuentes

Otros ejemplos muy conocidos por los PAS son:

El Complaciente, que te empuja a decir que sí cuando en realidad quieres decir que no.

El Controlador, que te hace creer que si no lo supervisas todo, todo irá mal.

El Empujador, primo hermano del Impaciente, que no te deja descansar y siempre te exige más.

También existen otros saboteadores menos habituales entre los PAS, pero igualmente presentes:

El Agresivo, que busca imponerse.

El Egoísta, que exige atención sin pensar en el otro.

El Rebelde, que se resiste a cualquier norma.

O su opuesto, el Normativo, rígido y pesado, que siempre dicta cómo “deben” hacerse las cosas.

 

No son tus enemigos

Es importante entender que los saboteadores que identifiques en tu interior no son tus enemigos. Lejos de querer hacerte daño, en realidad buscan protegerte y ayudarte.

Viven en ti porque, en algún momento —probablemente durante tu infancia— tuvieron que asumir un papel que te resultaba útil. Tal vez garantizar que fueras aceptado, querido o valorado.

El problema aparece cuando esa voz, que alguna vez fue protectora, se activa en momentos inoportunos y te bloquea. Lo que antes te servía, ahora puede estar frenando tu vida.

 

Cómo reconocerlos y gestionarlos

El saboteador se convierte en tal cuando se hace oír en momentos en los que no corresponde, haciéndote creer algo que no es verdad en tu presente.

Por eso, además de reconocerlo y darte cuenta de que esa voz no viene de tu Yo auténtico, sino de un programa adquirido, lo mejor que puedes hacer es dialogar con él.

No se trata de luchar ni de reprimirlo, porque todo lo que intentamos suprimir acaba haciéndose más fuerte. Se trata más bien de escuchar, comprender de dónde viene y agradecer la intención que tuvo en su día, para después tomar tú las riendas.

Por ejemplo: si escuchas al Perfeccionista decirte “esto no está bien hecho”, puedes contestarle: “Gracias por tu intención de ayudarme a mejorar, pero en este momento prefiero avanzar con lo que tengo”. Ese pequeño acto de consciencia desactiva gran parte de su poder.

 

Preguntas para descubrir a tus saboteadores

Quizás ya tienes claro cuáles son tus saboteadores “preferidos”. Pero si no, puedes empezar haciéndote estas preguntas:

¿Qué comportamiento repites de forma automática, casi sin darte cuenta?
(“Antes de darme cuenta ya lo había dicho, ya lo había arreglado, ya lo había aceptado, ya había ofrecido ayuda…”)

¿Cómo te comportas en situaciones de estrés?

¿Cómo te describen tus amigos?
(“Tú eres un verdadero…”, “Eso es muy típico de ti”).

Prestar atención a estas respuestas puede ayudarte a reconocer qué voces internas están marcando tu conducta sin que te des cuenta.

Conocer a tus saboteadores no significa luchar contra ellos, sino aprender a mirarlos con claridad y ternura. Una vez los reconoces, dejan de estar en la sombra y pierden fuerza.

Recuerda: tu Yo auténtico es mucho más grande que cualquier saboteador. Eres tú quien tiene las riendas de tu vida, aunque a veces esas voces intenten convencerte de lo contrario. Escúchalas, agradéceles su intención, pero sigue caminando con confianza hacia lo que de verdad deseas.

Artículos relacionados:

Si quieres saber más sobre el rasgo y sus características –las que realmente son inherentes a nuestra forma de ser–, así como sobre cómo encauzar las posibles dificultades, te recomiendo mi libro Personas Altamente Sensibles, un longseller (ya en su 11.ª edición), publicado por La Esfera de los Libros y prologado con la recomendación de la propia Dra. Elaine Aron.

Otra cosita: Acabo de reactivar mi canal de YouTube; estaba un poquito olvidado. He añadido varios vídeos nuevos. Si te gustan, por favor, pon un like y suscríbete.

13 Comments

Leave a Comment

  1. Patsy patt
    Reply

    Hola KARINA, gracis por tu artículo; me aclaro dudas y expandió mi comprensión del tema. Me gustaría saber cual es el libro que todos mencionan sobre este tema, podrias mencionarlo una vez mas por favor,

    saludos y éxitos permanentes!

    Patsy Patt

  2. Gretz
    Reply

    Este artículo vino a mi en el momento preciso.
    ¡Muchas gracias! 🙂

  3. Anónimo
    Reply

    Seria interesante tener en algun momento de mi vida , un contacto con un profesional especializado en PAS. Me lo he cuestionado muchas veces, desde que leí un libro que llegó a mis manos y con el que descubrí , el porque de mi continuo caos interior. Agradezco muchisimo haber encontrado tu pagina, porque al leerla, siento liberarme.
    A partir de ahora, no dudes que te seguiré.
    Gracias.

  4. Karina Zegers de Beijl
    Reply

    Hola Soledith,
    Gracias por tu feedback. Me alegro que hayas tenido la suerte de encontrar a alguien que te puede ayudar. Estás en buen camino, se ve. Una vez que sepas identificar a los saboteadores, en tu caso especialmente el Perfeccionista, empiezan a perder fuerza… ¡Ánimo!
    Un abrazo, Karina

  5. soledith1
    Reply

    hola karina: muy bueno el artículo, ya que pienso en mi vida he tenido todos estos saboteadores y mas, hasta el punto de querer pasar si fuera posible inadvertida entre la gente o más fuerte es el hecho de querer ser invisible, para que ningún error mío se note y no molestar a otros ni con mi presencia, cosa que no lo consigo, al contrario, mientras más me esfuerzo por no incomodar y más hago para que las personas se sientan bien, mas consigo lo contrario., y no sabía porque, lo que ha llevado a aislarme, sufro fobia social. No hace mucho que tomé conciencia de que soy PAS, gracias a mi doctor que lo quiero mucho, porque en tantos años de tratamiento nadie se había preocupado en hacerme los estudios que el me hizo, es que estoy haciendo un trabajo interior con mi persona para no ser tan perfeccionista y pretender que todo tenga que estar bien, sino no sirve. Esto lo estoy logrando gracias a mi psicóloga que me tiene mucha paciencia, y también gracias a los artículos tan hermosos que publica para ayudarnos. Gracias por estar ahí y comprender. Porque este rasgo de la personalidad no lo entiende cualquiera, solo personas con la percepción entrenada. bendiciones!!!:)

  6. Karina Zegers de Beijl
    Reply

    Hola Angel,
    De nuevo, gracias por tu comentario. Espero leer tus ideas. (Yo tengo muchas y muchas más… 🙂 )

  7. Angel
    Reply

    Hola Karina:
    Me parecen super interesantes los temas que has abordado, y sobre todo muy útiles. No recuerdo si fue en la página WEB de la Dra. Aron donde se habló de los alumnos PAS. Eso está bien. ¿Pero qué pasa con los profesores PAS? Me parece que es importante comentar sobre nosotros, ya que estamos expuestos todos los días a una gran cantidad de estímulos, no sólo por el gran número de personas con las que trabajamos, sino sobre todo porque estamos expuestos a muchas y muy diversas actitudes de los alumnos, sobre todo la de los adolescentes.
    Déjame ordenar mis ideas y más adelante puedo exponer algunas de ellas.

  8. Karina Zegers de Beijl
    Reply

    Hola Mujer-Niña-Adolescente,
    No te preocupes, todos los tenemos -estos y muchos más. Y otros que hemos aprendido a suprimir porque eran "feos". Repito, no son malos per se. El problema surge cuando no nos damos cuenta cuando son ellos que están hablando en lugar de nosotros mismos. Tomar consciencia es la ki de la cuestión, y no permitir que cojan más fuerza que tu fuerza personal, proveniente de tu "verdadero Yo". un abrazo.

  9. mujer-niña-adolescente
    Reply

    Gracias Karina por tu artículo. A veces muchas de las respuestas que buscamos están justo a la vuelta de la esquina pero nos concentramos tanto en ayudar a otros, en perfeccionar todo que no no damos cuenta. Me doy cuenta que tengo dentro todos los saboteadores que mencionaste y a veces no puedo controlarme a mí misma. Estoy todavía pensando cómo puedo trabajar esto…. muchas gracias

  10. Karina Zegers de Beijl
    Reply

    Gracias Angel por tu feedback y por recomendar ese libro.
    Arwen, también gracias por tus palabras.

  11. Arwen
    Reply

    Muy buen artículo, me fue bastante útil, muchas gracias por compartirlo. Un abrazo!

  12. Angel
    Reply

    Me encantó tu artículo,Karina. Resume muy bien lo que creo que a todos nos sucede, PAS o no. Creo que un buen punto de partida es también cobrar conciencia de lo que, paradójicamente, estos saboteadores nos han ayudado en nuestra vida. Sí, suena extraño, pero creo que es un modo muy positivo de acercarse a ellos. El Crítico, por ejemplo, nos ayuda a ser mejores y no estancarnos en la mediocridad. El Complaciente a veces nos reconforta; etc. Pero es cierto, fuera de nuestro control todos ellos pueden llegar a hacernos la vida imposible. A mí me ayudó mucho llevar a cabo los ejercicios del libro: La PNL, la tecnología del éxito, editado por Urano. Ahí se abunda sobre lo que acabo de comentar.
    Por último quiero comentar que me encanta que haya un espacio como éste para compartir experiencias.

Leave a Reply

Your email address will not be published.