PAS y el bajón: aprender a abrazar los ciclos de la vida
“Si solo caminas en los días de sol, nunca llegarás a tu destino”. Paulo Coelho
Un libro que invita a reflexionar
Hace unos días alguien colgó en Facebook una entrevista con un psiquiatra belga, Dirk de Wachter, que acaba de publicar un libro con el título: “Tendremos que volver a aprender a ser infelices”.
No sé qué sentimiento os produce leer este título, pero a mí enseguida se me despertó la curiosidad y decidí ver el vídeo.
De Wachter dice: “Vivimos en una sociedad en que todo tiene que ser fantástico, estupendo y genial, pero la realidad muchas veces es bien diferente, y no solamente entre los pacientes que vienen a verme a mí o a mis colegas”.
Pinta la imagen de una sociedad en la que, al contrario de lo que ocurría en generaciones anteriores, hay un sinfín de “ofertas”: posibilidades sobre cómo vivir tu vida (y con ciertos productos que supuestamente aumentarán tu felicidad).
Al mismo tiempo, los valores dictados por las autoridades —desde el pater familias hasta el dogma de la iglesia— se están perdiendo, invitando a cada individuo a descubrir sus propios valores por sí mismo.
Esto está bien, pero no es fácil. No todo el mundo es capaz de manejar tanta posibilidad, tanta oferta y tanta libertad.
La otra cara de la felicidad
Hasta aquí las ideas de De Wachter. Todos conocemos a personas con problemas, problemas reales. Está muy bien decir que ciertas cosas no deben afectarte, que siempre puedes elegir y que siempre hay que ser positivo.
Pero, ¿qué pasa con la persona que no logra encontrar su camino porque la oferta general de la vida actual le viene grande? ¿Qué pasa con quien acaba de perderlo todo? ¿Y ese niño que sufre mobbing en el colegio? ¿O alguien a quien se le acaba de morir un ser querido?
Evidentemente podría seguir, pero tendrás que reconocer que es imposible que en la vida de cada uno todo esté siempre fantástico y maravilloso.
Todos pasamos por temporadas en que las cosas no marchan como nos gustaría. Momentos en que todo se siente cuesta arriba, como cuando tienes que tomar decisiones de cambio que pesan tanto que simplemente te dejan de bajón.
¿Depresión o bajón?
La etiqueta “depresión” se coloca con facilidad. Pero esa persona que está en un proceso de reorientación, ¿está enferma? No lo creo para nada.
Parte del problema consiste en que, si no eres capaz de decir que estás genial, súper feliz y muy positivo, parece que eres un pobre perdedor.
Esto puede tener como consecuencia que empieces a fingir que lo estás… o que, poco a poco, te vayas distanciando de tus contactos sociales porque no aguantas su aparente felicidad, bienestar emocional y/o material. Ese positivismo constante de tu gente puede incluso hacerte sentir peor.
La voz de los PAS en las redes
Como quizá sabes, en Facebook participo en varios grupos dedicados a las PAS (personas altamente sensibles). Algunos se han convertido en espacios de auténtico apoyo.
Con el tiempo, cada vez más personas confiesan sentirse de bajón, tristes y más bien deprimidas. Lo que la mayoría tiene en común es que necesitan desconectarse un poco (o no tan poco) de las, a veces extremas, exigencias del mundo exterior.
Como PAS, esa necesidad puede ser consecuencia directa de la saturación emocional y/o física que nos produce nuestra capacidad de acoger y almacenar datos de todo tipo. Pero también puede ser fruto de algo tan simple como vivir los propios ritmos de la vida tal cual.
El bajón como oportunidad
Día y noche, las estaciones, la marea o la misma respiración son solo algunos ejemplos de los ritmos naturales con los cuales vivimos. Luz y oscuridad, frío y calor, flujo y reflujo, inhalar y exhalar… extraversión e introversión.
Después de temporadas en que todo aparentemente va bien y estás contento, puede venir otra en la que tienes la sensación de que todo cuesta más y de que no tienes ganas de reír ni de cantar.
Es normal. No pasa nada. Es incluso sano pasar por temporadas de reflexión, de cuidar tu mundo interior y de hacer inventario.
¡No estás enfermo! PAS o no-PAS, nos pasa a todos.
Aceptar y transformar
No hace falta inventarse excusas ni pretender que todo es maravilloso. Tampoco conviene reprimir emociones reales como la tristeza o la rabia.
Ya lo sabemos: lo que se reprime no desaparece, sino que se hace más fuerte, con el riesgo de que tarde o temprano salga cuando menos lo esperas, y con todas las consecuencias que eso conlleva.
Acepta tu estado tal como es y tómate el tiempo necesario. No es rendirse; es simplemente darte un espacio contigo para, después de un tiempo, volver a estar con el mundo y dar pasos nuevos.
Podrías verlo así: necesitas un rato en tu zona de confort para luego poder salir de ella. En esa zona de confort tienes la oportunidad de trabajar tu crecimiento interior y de aprender nuevas herramientas.
Y después, saliendo de ella, podrás llevar esas capacidades al mundo exterior y crecer también hacia afuera.
Tiempo de reflexión, no depresión
Recuerda: un bajón es algo natural; no es automáticamente una depresión. La cosa cambia cuando sustituyes la palabra “bajón” por “tiempo de reflexión” o “hacer inventario personal”.
Una depresión es mucho más que un bajón; es una patología. Prestando la debida atención al bajón, cuidándote y tomando tu tiempo para ti, podrás evitar algo peor: la verdadera depresión.
Evidentemente esto es tan válido para PAS como para no-PAS. Sin embargo, el PAS, por sus características de saturación física y/o emocional y por su necesidad de desconectar de vez en cuando, es más propenso a los bajones que una persona con menos sensibilidad.
Y es por eso que decidí escribir este artículo para mi blog sobre la alta sensibilidad.
Así que, si ahora mismo atraviesas un bajón, no lo vivas como un fracaso ni como una enfermedad. Dale espacio, escúchalo y atiéndelo con cariño. Es parte del ciclo natural de la vida y también un regalo para tu crecimiento interior. Permítete sentir, descansar y confiar: cada invierno guarda en sí la promesa de la primavera.
Artículos relacionados:
Si quieres saber más sobre el rasgo y sus características –las que realmente son inherentes a nuestra forma de ser–, así como sobre cómo encauzar las posibles dificultades, te recomiendo mi libro Personas Altamente Sensibles, un longseller (ya en su 11.ª edición), publicado por La Esfera de los Libros y prologado con la recomendación de la propia Dra. Elaine Aron.
Otra cosita: Acabo de reactivar mi canal de YouTube; estaba un poquito olvidado. He añadido varios vídeos nuevos. Si te gustan, por favor, pon un like y suscríbete.
8 Comments
Leave a Comment
Marilyz
Hola amigos PAS
Yo hace poco q he descubierto q lo soy y desde entonces me entiendo mucho mejor
Actualmente estoy pasando por un mal momento,q espero ir superando
Mariluz
Karina Zegers de Beijl
Mucho ánimo, Mariluz. Un abrazo.
Anónimo
Hola, yo soy una PAS in extremis, y he sufrido de muchas depresiones toda la vida, también he tenido problemas y tengo con el alcohol, las pastillas médicas y claro como no eso se lleva a las relaciones, tengo tantas cosas encima a veces que me quedo paralizada en casa sin poder salir, vivo en el extranjero y ahora he tenido un desngaño amoroso por aquello de lo que hablabas de la dependencia emocional…no sé tengo 35 años y me veo ya con años para solucionar las cosas y no lo consigo..pero la muerte de mis padres, la muerte de mi exnovio y la vida me las han dado por muchos lados o así lo he sentido. Digamos que soy extrovertida xq tengo muchos hermanos y claro siendo la pequeña me machacaron mucho con que no llorara con que hiciera esto o lo otro mientras yo estaba aterrorizada. No tengo fuerzas muchos días, incluso había empezado mi proyecto musical otra vez y lo dejé por sentirme débil y sin ganas de estar con gente…sigo bebiendo casi a diario una cervezas…es del poco consuelo aunque sea de un momento que me quita el dolor mental y bueno…contacto con mi lado alegre, que tb lo tengo, y mi lado empático que tb…no sé que hacer nisiquiera podría ir a un psicólogo aquí porque hablan en otro idioma…gracias por tus post
Anónimo
Me encantan tus articulos, siempre de una manera u otra me siento identificada. Hare todo lo posible para poder venir el 22 de enero a tu encuentro. Yo ya me compré tu libro, aún no lo he leído , pero lo haré en breve.
Karina, gracias por hacer lo que haces.
Un abrazo y hasta pronto.
Eva.
Lissa
Acabo de leer el artículo y ha sido altamente reconfortante.
Gracias por compartir estas palabras tan mravillosas.
Besos
Betty Mtz Compeán
Me considero una persona altamente sensible, por eso ha sido para mi una alegria encontrar este espacio.
Todo lo aqui planteado es muy interesante y provechoso.
Saludos.
Karina Zegers de Beijl
Hola Cota-K! Gracias por tu comentario y por tus palabras. Me alegro que estás descubriendo los lados positivos de nuestro rasgo 🙂
Y, gracias por seguirme.
Beso devuelta.
Cota-K
Hola. Me ha encantado tu blog. Ya tienes una nueva seguidora.
Yo también soy PAS, desde siempre he sabido que era mucho más sensible que los que me rodeaban, y he sufrido enormemente por ello… pero ahora descubro que también tiene su lado bueno.
¡Gracias por compartir esto con los demás!
Un beso