Blog

Altamente Sensible y el qué dirán

«Se olvidarán de lo que has dicho, se olvidarán de lo que has hecho, pero nunca se olvidarán de cómo los has hecho sentir».
— Maya Angelou

La infancia y el miedo al ridículo

Muchas veces el miedo al «qué dirán» empieza en el cole. Tienes que salir a la pizarra para resolver un problema de mates. Dominas este tipo de divisiones, no te parecen complicadas. Pero justo en el momento en que estás frente a tus compañeros, de repente no recuerdas nada. Tu mente se queda en blanco.

Sientes que todo el mundo te está mirando, que notan que tenías que haberte lavado el pelo, que hay una mancha en tus pantalones. O peor todavía: que todos se darán cuenta de que estás gordo y se reirán de ti. Estás convencido de que haces el ridículo.

Intentas pensar con todas tus fuerzas, pero no lo logras. Notas cómo te pones rojo como un tomate y empiezas a sudar. Más motivos para que se burlen de ti. Ya estás convencido de que lo hacen. Uf, te mareas. El profesor te dice algo alentador, pero aunque ves que sus labios se mueven, no entiendes nada. Y piensas: “si la tierra me pudiera tragar…”

La inseguridad de los PAS

Tal vez este escenario te suene exagerado. Pero para muchos PAS es una experiencia real. Esa sensación de profunda inseguridad puede quedarse contigo durante años, incluso toda la vida, aunque con trabajo personal se puede superar.

Aun así, para muchas personas altamente sensibles, el tema de cuidar la imagen sigue siendo importante. Les preocupa demasiado dar una impresión impecable: presentaciones en público, hablar en reuniones, conversaciones de sobremesa o, incluso, invitar a gente a cenar en casa. Todo esto puede convertirse en una auténtica pesadilla.

El mito del “qué dirán”

  • Nadie te va a encontrar menos (o más) simpático porque no te peinaste perfecto o porque llevas una manchita en los pantalones. ¿Realmente romperías una amistad por algo así?
  • Es imposible gustar a todo el mundo. ¿A ti te gusta todo el mundo? Incluso las personas más admiradas o divertidas generan desacuerdo en otros.

¿Por qué pasa esto?

La mayoría de los PAS está demasiado enfocada en el mundo que les rodea. Sus antenas sensoriales hacen un escaneo continuo del entorno: ojos, oídos, olfato… Todo registra sin descanso.

Lo que ves, oyes u hueles dispara juicios: bonito o feo, agradable o molesto, bueno o malo. Y esos juicios influyen directamente en cómo te sientes. Sin darte cuenta, dejas que tu bienestar dependa de lo que ocurre a tu alrededor.

La persona que vive así no está “en casa”, en contacto con su propio Yo. Está fuera, en el entorno. Cuanto más logres volver a ti mismo, a tu centro, menos te afectarán las supuestas opiniones ajenas.

La piel como metáfora

Piensa en tu piel como frontera entre tú y el mundo exterior. Muchos PAS tienen la piel “permeable”, con límites poco definidos entre sí mismos y los demás. Esto se refleja incluso físicamente: problemas de piel, pulmones sensibles (asma), intestinos delicados (colitis, Crohn). También las alergias suelen ir de la mano de la alta sensibilidad.

Autoimagen y etiquetas

Muchas personas PAS sufren una mala autoimagen y se consideran tímidas. Es probable que en la infancia escucharan comentarios como: “no vales”, “eres débil”, “no puedes”. Antes no se sabía nada del rasgo, y era común etiquetar a un niño sensible como tímido, inseguro o poco sociable.

Ahora que sabes que eres PAS, te invito a revisar esas etiquetas. Pregúntate: ¿son verdad o son solo juicios de personas que no entendían la alta sensibilidad?

 

¿Qué puedes hacer?

  • Recuerda las situaciones tipo “pizarra”: observa cómo estabas enfocado en tu entorno y no en ti mismo. ¿Realmente perdiste amigos por ello?
  • Toma conciencia en momentos de inseguridad: respira, centra tus antenas hacia tu interior.
  • Investiga tus juicios internos: ¿de dónde vienen? ¿Son tuyos o heredados de comentarios ajenos?
  • Acepta que no todos son iguales: ser más callado o solitario no es sinónimo de ser tímido.
  • Recuerda que a casi nadie le importa tanto tu resultado: invierte los papeles y pregúntate cuánto te afectan los logros de otros.
  • Prueba con afirmaciones: como la de Wayne Dyer:

«Soy una persona valiosa. Siempre. No porque alguien lo haya dicho,
no en función del sueldo que recibo, sino porque decido aceptarlo

Artículos relacionados:

 

Si quieres saber más sobre el rasgo y sus características –las que realmente son inherentes a nuestra forma de ser–, así como sobre cómo encauzar las posibles dificultades, te recomiendo mi libro Personas Altamente Sensibles, un longseller (ya en su 11.ª edición), publicado por La Esfera de los Libros y prologado con la recomendación de la propia Dra. Elaine Aron.

 

Cada recuerdo guarda una enseñanza.
En mi nuevo libro, Tu historia de vida, te acompaño a mirar tu pasado con ternura, a ordenar tus emociones y a encontrar el hilo invisible que une tus experiencias con tu crecimiento.
Nada en tu camino fue casualidad: todo te trajo hasta aquí.

 

Otra cosita: Acabo de reactivar mi canal de YouTube; estaba un poquito olvidado. He añadido varios vídeos nuevos. Si te gustan, por favor, pon un like y suscríbete.

  

12 Comments

Leave a Comment

  1. Laura
    Reply

    Hola! Yo me dí cuenta de que era una PAS hace unos cuatro años, cuando de repente mi salud empeoró mucho , lo llamo «el Descarrile total», porque es lo que parecía ser. Asma, helicobacter, candidiasis…. entonces acudí a terapia y a un médico maravilloso que me dijo que era PAS, me puso una dieta y me aconsejó justo lo que dices arriba: centrarme en mí, trabajar la inseguridad etc…. me cambió la vida, y en eso sigo, buscando la calma y la confianza en mí. Vale la pena! y me alegra compartirlo con vosotros, que sentís lo mismo que yo.

    1. Karina Zegers de Beijl
      Reply

      Hola Laura! Muchas gracias por tu feedback, y me alegro muchísimo por lo que cuentas, por estar mejor gracias al autocuidado que es tan esencial para las PAS. Un abrazo.

  2. Anónimo
    Reply

    Siempre después de la tormenta sale el sol. Ese es mi lema cuando estoy en una tormenta. Sos PAS y eso es todo! No debes sentirte mal por ello. Trabajalo y amigate con esto y veras como la vida tiene más rosa que gris. Te deseo suerte!

  3. Karina Zegers de Beijl
    Reply

    Hola,
    Existe un "chat" en facebook. te puedes apuntar al grupo "La persona altamente sensible". Es un grupo cerrado, en el sentido que solo los miembros verán lo que se publica. Un abrazo, Karina

  4. Anónimo
    Reply

    hola:
    La verdad es que hace poco asisti a una terapia con un psicologo y el me dijo que era una persona altamente sensible PAS, eso creo que siempre lo supe interiormente pero estuve buscando artículos y me tope con este blog le justo lo que mi psicólogo me dijo tenia que aceptarme como soy no tengo una enfermedad rara así es como soy … no sabia que era un don me gusta mucho saber que hay muchas personas como yo, pensé que yo era la única y la verdad me siento rara extraña en este mundo A partir de ahora es un camino muy duro y muy difícil del auto conocimiento y de la auto aceptación …pienso que debería haber un chat o una pagina donde podamos hablar de nuestras experiencias o de la forma como nos sentimos o como somos como ayudarnos intercambiar correos o hacer un grupo donde intercambiar libros, links etc
    Muchísimas gracias por el aporte que brinda este blog

  5. capillacastillo
    Reply

    Hola, en primer lugar quiero felicitar a las personas que hicieron posible este blog! Al escribir estas lineas es la primera vez que me siento participe de algo que es enteramente mío. Al fin podré expresar lo que pienso tal cual sin tener que acomodar las palabras para poder hacer un comentario al publico! hace poco vi un documental en NatGeo donde escuche por primera vez el termino P. A. S. ..y heme aquí!… Tuve una infancia difícil ya que crecí en "barrio bravo" así que tenia que adaptarme y que nadie se diera cuenta de otra forma me hubiesen discriminado eso era casi un echo! Ahora recuerdo y analizo que fue lo que hice, lo que hice fue utilizar esta sensibilidad social para saber que hacer y agradar, cuando, como, en que vocabulario, con que lenguaje corporal…mas tarde supere ese miedo y aprendí que podía incluso controlar el entorno y era real! muchas veces me convertí en "el alma de la fiesta" podía hacer reír y llorar a la gente y al mismo tiempo sentir un gran vacío dentro de mi… Creo que tales características se han extrapolado en otros aspectos de mi vida profesional, afectiva, económica etc. Actualmente me dedico a la ingenieria e investigación y cada vez son menos frecuentes estas mareas emocionales aunque aun hay mucho por hacer. Ahora tengo claro el camino que debo seguir y que todo va a estar bien. Me siento muy feliz de ser como soy. Es duro el camino pero hay que tener confianza y recordar: No pasa nada! Basta con enfrentar (o simplemente ignorar) el miedo para que se desvanezca. Pienso que si lográramos enfocar toda esta sensibilidad en nosotros mismos simplemente seriamos las personas mas felices del mundo! pero entonces no estaríamos aquí en la tierra por que seriamos como un Angel! Y quizá nuestro propósito sea el amarnos lo suficiente para poder brindarnos hacia los demás….

  6. Anónimo
    Reply

    Estoy tan perdido. Creo q m esta afectando en mi vida con mi pareja.tenemos ciertos problemas q a el le parecen tonterías y m dice borron y cuenta nueva. Yo no puedo hacer eso. Necesito saber q opina el …m siento mala oersona.incomprendida.frustada. muy perdida… sin sentido mi vida.

  7. Anónimo
    Reply

    Tb m identifico. A veces pienso q es una virtud. Pero ahora creo q solo m trae problemas esta forma d ser. Vivo todo con tanta intensidad… los problemas d otros … felicidad…. q cyando m hacen dano incluso sin darse cuenta m duele tanto… y m siento fatal..perdida.

  8. Anónimo
    Reply

    Gracias por este articulo. Al leerlo me vi reflejada , también a mi hija que tiene 14 años y me describe como en ciertos momentos se siente intimidada por lo cree que piensan los demás.

  9. Michelle Rubio
    Reply

    Me pasa igual Mariano! Siempre tan preocupada por dar la
    Imagen impecable y permitiéndome ser permeable a los comentarios, gestos y opiniones de los demás. Una gran amiga terapeuta me recomendó para lograr más estar en el ahora y no restar paz ni quietud a nuestra mente; el apreciar y observar detalles tan simples como: concentrar mi antencion en todo, es decir, en mi respiración (contar mis respiros) árboles (contarlos) enfocarme en encontrar el auto más lindo de mi trayecto o el perro más simpático; etc. Esto como técnica para permanecer en el ahora y en contacto solo conmigo. Jajaja es complicado poderlo aplicar siempre teniendo 31 años haciendo lo contrario, pero cuando lo procuro y lo hago logro mantenerme conmigo y con toda la desconexión hacia otras influencias o pensamientos del mundo exterior! Saludos !
    Michelle

  10. Lídia
    Reply

    Muy bueno el articulo. Me siento plenamente identificada, desde ir x la calle pensando ai tengo buena imqgen hastq cuando estoy trabajando donde me condiciona mucho ya que soy soprano y el.ke dirán llega a paralizarme…Muchas gracias x los.consejos! Feliz verano.

  11. Anónimo
    Reply

    Hola a todos,

    Me siento tremendamente identificado con éste artículo. Desde que estoy en mi búsqueda interior he notado, muchas veces, como el entorno tiene un "poderoso" efecto en mi estado de animo. Muchas veces he sentido que mi "bienestar" dependiera, exclusivamente, de que las cosas vayan bien en mi mundo exterior, que la gente que me rodea no me moleste o me trate bien, en dejar una "buena imagen", procurando con ello causar una buena impresión. Veo y siento como actúa éste "mecanismo" en mi, y hasta ahora, no había tomado consciencia plenamente de ello.

    Sinceramente reconozco que me cuesta mucho estar "centrado", en contacto pleno conmigo y, a la vez, funcionar en el mundo exterior (relacionarme, trabajar, resolver problemas, etc.).

    Estar en mi cuerpo, "habitar mi cuerpo", sentirlo momento a momento, me ha ayudado a recuperar un poco el centro pero, admito que los sucesos del mundo exterior siguen afectándome, por supuesto, menos que antes.

    Muchas veces he pensado y reflexionado sobre la frase "estar en el mundo pero no ser de el", ya que resuena en mi interior. Mi altísima sensibilidad junto con el mal habito, o condicionamiento, de dirigir mi atención "exclusivamente" a lo externo, confiere al mundo exterior de una importancia y poder extraordinarios, restándome poder interior y soberanía.

    Muchas gracias por compartir ésta información.

    Saludos,

    Mariano

Leave a Reply

Your email address will not be published.