Alta Sensibilidad y la motivación
“Un día despertarás y descubrirás que no te queda tiempo para hacer lo que soñabas. El momento para empezar a realizar tus sueños es ahora. Actúa”.
— Paulo Coelho
Salir de la zona de confort
El tema de este mes está relacionado con el artículo anterior, en el que os hablé sobre la importancia de salir de la zona de confort, y también con el hecho de que, con un poquito de suerte, este mes mi libro finalmente verá la luz.
Para mí, escribir este libro —el primero— claramente ha sido un proyecto que me obligó a salir de esa zona cómoda. De hecho, fue casi una lucha continua en varios niveles.
Ahora, mirando hacia atrás, recuerdo la dificultad que a veces tenía para sentarme cada (bueno, no cada) mañana y poner algo sobre el papel. Encima, ese “algo” tenía que tener sentido, aportar y ser entendible. Muchas veces me costaba vencer la inercia y motivarme lo suficiente para entrar en acción.
El saboteador interior: el Protector
Especialmente durante el último medio año, cuando el libro empezó a cobrar forma, llegué a conocer profundamente a mi saboteador más grande: el Protector.
No sé cuántas veces me decía frases como estas:
− «La verdad es que no sé por qué haces esto. ¿Realmente crees que alguien va a querer leer estas cosas? ¿Quién te has creído que eres? Yo, si fuera tú, lo dejaría. Total, todo lo que pretendes decir ya se ha dicho. Venga, para ya con estas tonterías; estás perdiendo el tiempo. Búscate un trabajo útil».
A veces esa vocecita era tan fuerte que me sentía completamente desanimada. Me costaba poner a mi saboteador en su sitio. Solo lo conseguí cuando entendí cuál era su verdadera intención: protegerme del fracaso.
Lo que me frenaba, lo que me robaba la motivación, no era otra cosa que el miedo a que mi libro no se vendiera. El Protector me quitaba esa fuerza interior que nos mueve, que despierta nuestra voluntad para realizar algo que nos da recompensa.
Motivación y recompensa
Es evidente que es muy difícil salir de la zona de confort si no encontramos motivación suficiente. Si no sabemos para qué nos esforzamos ni qué recompensa habrá, cuesta ponerse en marcha.
Las recompensas —según Maslow— pueden ir desde lo más básico (comida, techo, seguridad) hasta el cariño, el respeto o la autoestima. En definitiva, lo que nos motiva es la satisfacción de una necesidad o de un deseo, ya sea material o emocional.
Cuando hablo de salir de la zona de confort, me refiero sobre todo a crecer como persona, a desarrollar el propio potencial y ganar autonomía emocional.
Salir de esa zona también puede significar demostrarnos que somos capaces de superarnos. Crecer implica aprender cosas nuevas y arriesgarse.
Cuando tenemos la seguridad de que habrá recompensa, no suele ser difícil motivarse. Lo complicado es cuando no sabemos lo que nos espera o si habrá recompensa alguna. Y ahí aparecen las dudas: ¿para qué arriesgarme si no sé cómo saldrá?
La sombra de la motivación: la desmotivación
Cuando aparece la duda, aparecen los saboteadores. Y con ellos, las vocecitas que buscan convencernos de que el esfuerzo no vale la pena.
Por eso pienso que el verdadero problema no es la motivación en sí, sino su sombra: la desmotivación.
Mientras escuchemos más a los saboteadores que a la voz de nuestro Yo —ese núcleo que quiere crecer y superarse—, es fácil desanimarnos.
Lo que en un principio era una idea llena de ilusión puede convertirse en una carga, incluso en una pesadilla. Aparece la desesperanza. Y cada vez que pensamos en lo que antes nos hacía soñar, sentimos el peso del supuesto fracaso.
Esto puede llevar a la culpa. Y no olvidemos que la autoestima es un tema muy ligado a la alta sensibilidad.
Vigilar las voces internas
Por todo ello os invito a vigilar esas voces, esos saboteadores o pensamientos limitantes que buscan apagar nuestro entusiasmo.
Intenta descubrir su función, su origen. Tal vez, como en mi caso, te quieran proteger del fracaso. Entonces pregúntate: ¿de dónde viene ese miedo? ¿De una experiencia pasada? ¿De lo que aprendí de mis padres o educadores?
Luego, observa con claridad: ¿es realista ese temor? ¿Qué pasaría si fracasas? ¿De verdad sería tan grave? ¿Un fracaso es tal si al menos logras parte de lo que te propusiste?
Dar el primer paso
La contra-pregunta es aún más poderosa: si no lo intento, ¿Cómo sabré si realmente voy a fracasar?
¿Qué me impide dar el primer paso? Si sale bien, ahí está mi primera recompensa. Y luego puedo continuar con el segundo paso, y el tercero, desenmascarando a cada saboteador en el camino.
El proceso como recompensa
Y para volver al libro: no sé si será un éxito o no. Lo más importante ha sido el proceso.
Cuando entendí el mensaje de mi Protector —que solo pretendía salvarme de un supuesto fracaso— me di cuenta de algo: nadie puede garantizarme el éxito, ni tampoco el fracaso.
Si pongo mi ilusión y hago lo mejor que puedo, no hay más que hacer. El proceso creativo ha sido mi recompensa. Crear el libro era mi sueño, y con escribirlo he cumplido mi objetivo.
Ahora he entrado en una nueva zona de confort. Y desde aquí, puedo empezar a buscar un nuevo reto, una nueva ilusión que me motive a emprender otra aventura y seguir superándome.
Concluyendo…
La motivación no siempre aparece como un fuego ardiendo dentro de nosotros; a veces es apenas una chispa. Lo importante es cuidarla, darle espacio y permitir que crezca paso a paso. No necesitas certezas absolutas ni garantías de éxito, basta con atreverte a dar el primer paso.
Recuerda: cada intento, aunque pequeño, ya es un avance. Y cada paso fuera de tu zona de confort es una victoria de tu verdadero Yo sobre los saboteadores.
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- PAS, y la búsqueda por el sentido del rasgo
- Soy altamente sensible y el mundo no me entiende
Si quieres saber más sobre el rasgo y sus características –las que realmente son inherentes a nuestra forma
de ser–, así como sobre cómo encauzar las posibles dificultades, te recomiendo mi segundo libro Personas Altamente Sensibles, un longseller (ya en su 11.ª edición), publicado por La Esfera de los Libros y prologado con la recomendación de la propia Dra. Elaine Aron, o, si cabe, el tercero que trata sobre Niños con alta sensibilidad, también con una cálida recomendación de la Dra. Elaine Aron.
Otra cosita: Acabo de reactivar mi canal de YouTube; estaba un poquito olvidado. He añadido varios vídeos nuevos. Si te gustan, por favor, pon un like y suscríbete.
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Yari
Gracias, me encanta tu blog!
sandra christiansen
ENORME!!! Y ADEMÁS AL FINAL HA SIDO TODO UN ÉXITO! PORQUE SEGÚN MI EXPERIENCIA HAS CONSEGUIDO MOTIVARME. UN ABRAZO!
Isidro Fuentes Hermoso
Hola Karina!!
Te felicito por el libro. He acabado de leerlo y me ha parecido muy interesante y práctico.
Es altamente recomendable.
un saludo.
Karina Zegers de Beijl
Gracias, Arwen, por tu feedback. Un abrazo.
Arwen
Me ha gustado mucho el artículo, y sobre todo que coincide con la etapa en la que estoy, justamente en esa lucha de salir de la zoma de comfort y encontrar la motivación para independizarme economicamente de mis padres, y más siendo PAS y en un país como México a veces siento que se me cierra el mundo… tu artículo me ha ayudado mucho 🙂