PAS, Fiestas y soledad
Cuando llegan las Fiestas… y no siempre es fácil
Existen ya muchos post y vídeos con consejos para las PAS sobre cómo pasar mejor las Fiestas y disfrutar de ellas sin saturarse, agobiarse y pasarlo mal en general. Si te toca celebrar en familia o en grupos de amigos, es una muy buena idea leerlos o verlos y aplicarlos.
Lo que me ha faltado un poco es el enfoque de la soledad y algún que otro consejo de qué hacer con las Fiestas cuando no tienes familia o cuando no te apetece esa alegría grupal, a veces un tanto esforzada, por el motivo que sea.
La soledad y la alta sensibilidad
La soledad es un tema muy actual y nada tiene que ver con el rasgo de la alta sensibilidad. Eso sí, por ser tan emocionales como somos, igual experimentamos la soledad de una manera más intensa que otras personas.
Claro, mucho depende del motivo o el origen de tu soledad. Hay bastantes PAS que buscan pasar las fiestas en soledad, o sea, para quienes el no celebrar en grupo es un tema voluntario.
Igual no te sientes bien en compañía de tu familia, igual no aguantas esos excesos de comida y el derroche de dinero para comprar regalos y buscas vivir estos días tan especiales del año de una manera muy simple y sobria. Igual prefieres estar a solas antes que sentirte solo celebrando con un grupo de personas que no te son afín.
Cuando la soledad no es elegida
También es posible que nadie te haya invitado y que no tengas fuerzas, ganas o posibilidades de organizar una comida, invitando tú a familiares, amigos o conocidos.
Puede ser que no tienes familia o amigos cerca, puede ser que estás enfermo o que no tienes medios. Igual te sientes inseguro y temes ser rechazado. Igual piensas algo como: “¿Para qué?”.
Si estás allí, sí, esto duele, y no me extrañaría que prefieras esconderte en tu casa deseando que llegue el 7 de enero cuanto antes.
Si este es tu caso, te quiero animar a que intentes contactar con alguien, ya que seguro que conoces a personas como tú que están en la misma situación, aunque sea una sola. No hace falta organizar algo grande o espectacular; tomar un café o una infusión ya puede ser suficiente.
Las fiestas del invierno son para conectar, para compartir y para acoger. Y si la primera persona con quien contactes rechaza tu invitación, no te lo tomes a nivel personal e invita a otra. Inténtalo, sé valiente. No hay cosa más bonita que alegrarle el día a otro ser humano.
La imagen perfecta… que no es real
Las calles están llenas de luces, los anuncios en la tele y en la prensa nos transmiten que todo el mundo está feliz, que todo el mundo tiene una familia maravillosa de gente guapa y sana, que todo el mundo quiere comer marisco, que todo el mundo quiere comprar y recibir regalos caros.
Son imágenes superficiales pensadas para que gastemos más y más, pensando que, cuando sigamos ese modelo que nos presentan, seremos felices.
Yo no creo en ese modelo. Este modelo para nada iguala la felicidad. Mientras que sí creo que las luces tienen que ver con el significado original de la Navidad, no creo en los festines ni en los regalos. La felicidad es, al final y al cabo, un estado interior. Es una actitud.
Mi forma de vivir la Navidad
En Navidad yo celebro el nacimiento de la Luz. Anhelo y busco la luz en los días más oscuros del año. Esa luz, para mí, está en la llama cálida de las velas y en los encuentros de verdad. Luz de velas y luz del corazón.
También la encuentro en la naturaleza.
¿Y las comidas? Una comida compartida es, en realidad, una comunión. Puede haber comunión con pan y aceite; nadie dice que tiene que ser marisco.
Y por último, los regalos. La historia de la Navidad habla de regalos por parte de los pastores – leche, un cordero y lana –, que son regalos básicos y prácticos para nutrir al Niño y para que esté calentito; son regalos amorosos.
Me encanta esa imagen. Y, sí, ya sé que los Reyes trajeron oro, mirra e incienso, pero esa es otra historia llena de simbolismo.
El tema central de las Fiestas es el tema del Amor y la Paz. El Amor no es una sustancia física y tampoco lo es la Paz; ambos son sustancia espiritual. No se compran ni se venden. Se regalan y se reciben.
Un deseo para ti, alma sensible
Mis queridos almas Sensibles, os deseo a cada uno unas Fiestas enriquecedoras y luminosas, especialmente a aquellos que temen estos días.
Espero que todos encontréis una manera de celebrar la luz y la paz, aunque sea en el propio corazón.
Para mí personalmente, la Navidad es ante todo una Fiesta que celebro en mi interior.
Os deseo Fiestas con luz interior, con calor en el corazón. Os deseo encuentros de alma a alma. De Paz.

Si quieres saber más sobre el rasgo de la alta sensibilidad y sus características –las que realmente son inherentes a nuestra forma de ser–, así como sobre cómo encauzar las posibles dificultades, te recomiendo mi libro Personas Altamente Sensibles, un longseller (ya en su 11.ª edición), publicado por La Esfera de los Libros y prologado con la recomendación de la propia Dra. Elaine Aron.
Cada recuerdo guarda una enseñanza.
En mi nuevo libro, Tu historia de vida, te acompaño a mirar tu pasado con ternura, a ordenar tus emociones y a encontrar el hilo invisible que une tus experiencias con tu crecimiento.
Nada en tu camino fue casualidad: todo te trajo hasta aquí.
Otra cosita: Acabo de reactivar mi canal de YouTube; estaba un poquito olvidado. He añadido varios vídeos nuevos. Si te gustan, por favor, pon un like y suscríbete.
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2 Comments
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Miquel Morlà
Hola querida Karina! Dices tantas cosas y tan acertadas en este artículo, estan tan bien descritas las situaciones que vivimos…que me ha parecido de los mejores artículos, el que más me llego!!! Dí que a lo mejor estoy más sensibilón q de costumbre que ya le vale… te deseo paz, sosiego y que esa mente tuya clara y lúcida nos acompañe por muchísimo tiempo más! Un sentido beso!
Karina Zegers de Beijl
Querido Miquel! Qué gran gusto leerte! Qué tu Navidad te aporte lo que tu alma desea. Un abrazo fuerte de los buenos.